Una IA que no sale de su red.
Un modelo abierto funciona en una máquina que es suya, o que trabaja para usted dentro de Suiza. No tiene ningún camino hacia internet, así que no puede salir nada: ni una consulta, ni un expediente, ni un nombre de su fichero de clientes.
- Sin salida al exterior
- Nadie entrena con sus datos
- Precio cerrado tras la consulta
Cuatro situaciones en las que pasar por un proveedor ni siquiera se plantea.
Una profesión con secreto
Despachos de abogados, gestorías fiduciarias, consultas médicas. Lo que alguien le confía es suyo y de nadie más. Mandarlo al servidor de un tercero no es aquí una cuestión de comodidad, es un problema.
Datos que no salen del país
Un contrato, un acuerdo con sus clientes o una norma de su sector exige que los datos no salgan de Suiza. Entonces lo que decide es dónde está la máquina, y no lo que cuesta.
Una norma interna sin excepciones
En la empresa hay una regla: nada se va a un proveedor. En lugar de pelear una excepción, montamos la IA de forma que la pregunta ni siquiera aparezca.
Documentación de verdad delicada
Expedientes de personal, contratos, historiales médicos, nóminas. Justo los documentos en los que la IA quita más trabajo son los que menos pueden salir.
Del modelo instalado en su máquina al registro que enseña quién ha preguntado qué.
Un modelo abierto en su máquina
Llama, Mistral, Qwen o Gemma funcionan en un ordenador de su sala técnica o en un centro de datos suizo. Qué modelo sea lo decide su tarea, y no el nombre más sonado del mercado.
Un asistente sobre su documentación interna
Normativas, contratos, manuales, expedientes. El modelo busca en sus propios documentos y redacta la respuesta a partir de ahí, con la referencia al pasaje del que sale.
Sin ninguna interfaz hacia fuera
No hay ninguna llamada a un proveedor, porque no hace falta ninguna. La máquina no tiene permiso para salir a internet, y eso se comprueba desde su propia red.
Control de accesos y registro completo
Quién puede usar el asistente, y qué documentación se le enseña, depende de las cuentas que ya tiene. Cada pregunta y cada respuesta quedan registradas, para que más adelante se sepa quién quiso saber qué.
Cambiar de modelo cuando quiera
Si sale un modelo abierto mejor, lo sustituimos. El momento lo elige usted, y no un proveedor que apaga una versión. Sus documentos y sus ajustes se quedan donde están.
Rendimiento y consumo medidos
Tiempos de respuesta, carga de la tarjeta gráfica y consumo eléctrico quedan a la vista. Así ve si la máquina todavía llega, antes de que la gente de la casa empiece a quejarse.
Una máquina con tarjeta gráfica, y no más modelo del necesario
El miedo casi siempre está en la inversión. Suele salir más pequeña de lo temido, porque el tamaño del modelo se elige según la tarea y no al revés.
El equipo
Un ordenador con una tarjeta gráfica adecuada, ya esté en su sala técnica o alquilado en un centro de datos suizo. Alquilado significa: sin compra, sin sala que montar, y los datos siguen quedándose en el país.
El tamaño del modelo
Un modelo no tiene que saber hacerlo todo, sino su trabajo. Rastrear contratos y redactar resúmenes no piden el mismo calibre que generar código. Lo medimos con su documentación real antes de encargar ningún equipo.
Primero la prueba, después la compra
La primera vuelta se hace con equipo prestado. Si de ahí sale que en su caso el servidor propio no merece la pena, se lo decimos con franqueza, y usted no ha comprado nada.
Un modelo mediano con sus documentos gana al más grande sin ellos
Los modelos abiertos como Llama, Mistral, Qwen o Gemma dan hoy de sobra para el trabajo del que hablamos en la mayoría de las empresas. Lo que decide casi nunca es el tamaño del modelo, sino lo que tiene delante en el momento de responder.
Por qué manda el contexto
Un modelo muy grande sabe muchísimo del mundo y nada de su normativa de hace dos años. Un modelo mediano que busca en sus documentos antes de cada respuesta acierta más justo en esas preguntas.
Cómo elegimos
Cogemos sus propias preguntas, dejamos que dos o tres modelos las respondan y ponemos los resultados uno al lado del otro. La decisión sale de esa comparación, y no de una clasificación de internet.
Abierto no significa lo mismo en todos
Las condiciones de licencia de los modelos abiertos no son iguales entre sí, sobre todo para el uso comercial. Las leemos con usted antes de que el modelo entre en la casa.
Un modelo en casa no es un aparato que se instala y se olvida
El servidor propio no es una suscripción que otro mantiene al día por usted. Quién lo lleva, y qué ocurre si un día quiere cambiar, se aclara ahora y no en el segundo año.
Actualizar
Un modelo nuevo funciona primero al lado del viejo y responde a las mismas preguntas. Solo se cambia cuando responde visiblemente mejor. Nadie de fuera le impone el calendario.
Quién lleva la instalación
O su propia informática, con documentación y formación por nuestra parte, o nosotros dentro del mantenimiento. Las dos cosas son normales. La diferencia está en quién recibe el aviso de madrugada.
Si un día quiere cambiar
Los documentos, la búsqueda y las reglas de acceso son suyos y están en formatos corrientes. Pasar a otro modelo, o incluso a un proveedor, es una mudanza y no una obra nueva.
¿Servidor propio o la interfaz de un proveedor?
Los dos los montamos nosotros. La pregunta no es cuál es mejor, sino qué permite su documentación.
Dónde acaban los datos
En su propio servidor
En su máquina o en un centro de datos suizo. Hacia fuera no va nada.
Por la interfaz de un proveedor
La consulta y los pasajes que la acompañan acaban en los servidores del proveedor.
Entrenamiento con su contenido
En su propio servidor
No se plantea, porque no hay nadie que reciba nada.
Por la interfaz de un proveedor
Depende de las condiciones del proveedor. Las tarifas de empresa suelen excluirlo, pero hay que leerlas.
Tiempo hasta la puesta en marcha
En su propio servidor
Más largo: equipo, instalación, accesos y una prueba con sus propios documentos.
Por la interfaz de un proveedor
Corto. Basta con un acceso y la primera prueba funciona esa misma semana.
Inversión frente a pago por uso
En su propio servidor
Un montaje inicial y luego el funcionamiento y la luz, sin depender de cuántas preguntas haya.
Por la interfaz de un proveedor
Nada que comprar, pero una factura por consulta que crece con el uso.
Potencia disponible
En su propio servidor
La que dé su máquina y no más. Más potencia significa más equipo.
Por la interfaz de un proveedor
Los modelos más grandes están ahí al momento, sin que usted amplíe nada.
Actualización del modelo
En su propio servidor
Usted decide cuándo se cambia y puede quedarse en la versión que tiene.
Por la interfaz de un proveedor
El proveedor fija las versiones y las retiradas, y usted va detrás.
Encaje con el secreto profesional
En su propio servidor
La documentación se queda donde ya está hoy.
Por la interfaz de un proveedor
Exige un contrato de encargo de tratamiento y, en caso de duda, el consentimiento de los afectados.
Los dos caminos los construimos nosotros y con uno no ganamos más que con el otro. Cuál le conviene lo deciden sus datos y su prisa, no nuestra preferencia.
Cuatro pasos, y en el primero todavía no se habla de técnica.
- 1
Revisar los datos
Miramos con usted qué documentación entra de verdad en juego y cuál de ella es realmente delicada. Suele ser menos de lo temido, y entonces la instalación sale más pequeña.
- 2
Elegir modelo y montaje
Dos o tres modelos abiertos responden a sus preguntas reales a partir de sus documentos reales. Usted lee las respuestas una al lado de la otra y decide con eso, no con una ficha técnica.
- 3
Instalar, con accesos y registro
Instalación en su casa o en el centro de datos suizo, enganchada a las cuentas que ya tiene, con el registro de las conversaciones y sin ningún camino hacia fuera.
- 4
Formación y mantenimiento
Su gente aprende para qué sirve el asistente y para qué no. Después lo lleva su informática con nuestra documentación, o nos ocupamos nosotros del mantenimiento.
Todo esto funciona sin ninguna conexión hacia fuera.
Modelos abiertos
Llama, Mistral, Qwen, Gemma
Ejecución
Ollama, vLLM, llama.cpp
Búsqueda en documentos
PostgreSQL con pgvector, Qdrant
Alojamiento
Docker, servidor propio o centro de datos suizo
¿Cuánto cuesta una IA en casa?
Depende del equipo, del tamaño del modelo y de cuánta documentación tiene que quedar consultable. Por eso no damos ninguna cifra antes de saberlo. En la primera consulta, que es gratuita, cerramos el alcance y después recibe un precio cerrado para ese alcance concreto. Le calculamos tanto la máquina comprada como la alquilada en un centro de datos suizo, para que vea las dos opciones una al lado de la otra.
Primera consulta gratuita¿Necesitamos informáticos propios para esto?
No. Si usted quiere, lo lleva su propia informática, y la documentación y la formación las ponemos nosotros. Si en la casa no hay nadie, asumimos el mantenimiento: actualizaciones, vigilancia y que la instalación esté disponible. Lo que en los dos casos se queda con usted son los datos.
¿Un modelo abierto es peor que los grandes?
En cultura general y en redacción libre los modelos más grandes siguen por delante. En sus preguntas sobre su propia documentación cuenta otra cosa: que se encuentre el pasaje correcto y se reproduzca con fidelidad. Ahí un modelo abierto mediano recupera casi siempre la distancia. Lo comprobamos con sus preguntas en vez de afirmarlo.
¿La máquina tiene que estar en nuestra sede?
No. Un ordenador con tarjeta gráfica en un centro de datos suizo es el término medio habitual: sin compra, sin sala técnica, y los datos siguen quedándose en el país y bajo su control. Si eso le basta para sus normas internas, lo miramos antes, porque algunas exigen expresamente sus propias paredes.
¿Qué pasa si se avería?
La misma pregunta que con cualquier servidor que ya tiene funcionando: copia de seguridad, pieza de recambio y un plan de cuánto aguantaría sin él. Lo dejamos por escrito antes de la puesta en marcha. Si la máquina está en un centro de datos, esa parte le corresponde de todos modos al operador.
¿Podremos pasarnos más adelante a un proveedor?
Sí, y al revés con la misma facilidad. Los documentos, la búsqueda y las reglas de acceso quedan montados de manera que solo se cambie la pieza que redacta la respuesta. Eso es un cambio y no un segundo proyecto. Justamente por eso lo montamos así desde el principio.
Cuéntenos qué documentación no puede salir de casa.
En la primera consulta, gratuita y sin compromiso, miramos sus datos y sus normas internas y le decimos con honestidad si hace falta el servidor propio o si basta con un camino más sencillo. Respondemos en 24 horas.
Concertar una consulta¿Solo una pregunta rápida? El asistente con IA de abajo a la derecha responde al momento.
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